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Bolivia y el sobregiro ecológico

Nota del editor: Patricio Marcelo Moscoso Pantoja es Consultor Ambiental y docente en la carrera de Ingeniería Ambiental de la UCB Tarija, todas las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

El 6 de julio de 2019, nuestro país entrará en déficit ecológico (Overshoot Day, en inglés), fecha en que los bolivianos “gastamos” los recursos naturales que teníamos disponibles, pero para todo el año. Vale decir, entramos en una “bancarrota ecológica” casi 6 meses antes de terminar el año. Es preocupante porque es la fecha en la que más temprano llegamos al sobregiro desde los años 70’s del siglo pasado, según consultas al organismo especializado Earth Overshoot Day.

Como humanidad, el 29 de julio de 2019, habremos dado fin al “presupuesto” del año para vivir a “crédito” ¡Para nada sostenible!

El cálculo del día del sobregiro ecológico. –

Las variables que se consideran, para cada año y país, se refieren a las demandas de consumo (como el agua, la madera, los alimentos, la infraestructura y otros) con relación a los recursos naturales disponibles para saciar esa demanda y la biocapacidad que tienen los ecosistemas para reponerse.

En pocas palabras, la ecuación sería:

  • Biocapacidad del planeta / Huella ecológica global) x 365 días = Día del sobregiro ecológico del planeta)

¿Cuántos planetas Tierra necesitamos para satisfacer nuestras necesidades?

La humanidad está sobreexplotando los recursos naturales de manera insostenible, el modelo de consumo raya en el abuso y esquilma rápidamente lo que la naturaleza nos provee a un ritmo que no dejamos que se regenere ese mismo año.

Para tener una idea más cabal, en la actualidad requerimos el equivalente en recursos de 1,77 planetas Tierra (en 1970 era de 1 planeta), o si toda la población mundial consumiría el equivalente a un ciudadano estadounidense, necesitaríamos echar mano de 6 planetas. Si el consumo sería como de los argentinos, demandaríamos 1,5 planetas Tierra.

Inicio del déficit ecológico por fecha y país. –

Fuente: Global Footprint Network, 2019.

Los extremos entre los países ecológicamente más deudores.-

Qatar lleva el primer lugar terminando sus recursos el 11 de febrero. Bolivia entrará en déficit el 6 de julio y al final de la lista se halla Indonesia que desde el 18 de diciembre de este año vivirá “al fiado”.

Por el vecindario, Chile lleva la peor parte y Ecuador la mejor, sin dudas.

¿Por qué es importante conocer estas fechas?

Determinar cuándo consumimos todos nuestros recursos asignados para un año, nos sirve de alerta para encarar los problemas ambientales a la brevedad, implementar modelos de desarrollo sostenible, cambiar las políticas altamente extractivistas y dependientes, y concientizar a la población sobre la importancia de modificar ciertos hábitos altamente consumistas por otros alternativos.

Debemos reconocer que estamos prestándonos los recursos futuros del planeta para que opere nuestra economía y un sinfín de actividades altamente depredadoras.

El costo que los bolivianos vemos y vivimos debido al sobreconsumo se traducen en mayor escasez de agua, deforestaciones masivas, tala desmesurada de árboles, incendios forestales, avances de suelos erosionados y caída en la productividad agrícola. Por qué no, una afectación a la calidad de vida, creo yo.

Que los bolivianos hayamos “gastado” nuestros recursos naturales a mitad de año nos da una idea de la gravedad del tema, si bien no estamos tan mal a escala global, se debe a que somos un país grande, con sinfín de ecosistemas y poca población con hábitos de consumo no tan extremos.

¿Cómo revertir el problema?

Podríamos hacer retroceder la fecha del sobregiro ecológico con la aplicación de acciones referentes a la reducción de residuos, la optimización de la producción agrícola, la implementación de iniciativas inteligentes sobre movilidad urbana y turismo, y la planificación en el aprovechamiento sostenible de bosques, por citar algunas medidas.

El rol de la educación universitaria y la concientización ambiental.-

Formar ciudadanos con conocimientos solventes, actualizados y altamente competitivos es un paso importante que viene realizando la Universidad Católica Boliviana con la carrera de Ingeniería Ambiental, resta empapar la temática ambiental al resto de las carreras partiendo de la premisa que el medio ambiente es transversal para todos y viviremos de lo que cosechemos.

Coadyuvar a la sociedad para comprometerla con la preservación del medio es un gran desafío que rendirá los mejores frutos. Necesitamos ser parte de un tejido social crítico, analítico, oportuno y que discierna lo mejor de lo peor para que sirva de contrapeso ante algún arrebato calculista o erróneo que pudiesen tomar los que llevan las riendas del país.

Esperando al próximo año con la esperanza de que el próximo sobregiro ecológico sea lo más tardío posible, me despido con las consideraciones del caso.

Patricio Marcelo Moscoso Pantoja, MSc.